¿Quiénes somos?

Quienes hacemos La Plaga, somos tres educadores costarricenses que también hemos tenido alguna formación artística. Los tres somos defensores del idioma materno, aunque desde distintas posiciones. Uno es terriblemente dogmático, otro pragmático y el tercero, Roncahuita, que es el que firma, prefiere ocuparse de Cinearte, aunque hace sus contribuciones a La Plaga.


Tenemos a su disposición tres diccionarios (pulse sobre los enlaces para ir a ellos) :



Cuando hablen o escriban por favor...

" A SHAKESPEARE LO QUE ES DE SHAKESPEARE Y A CERVANTES LO DE CERVANTES."



miércoles, 9 de marzo de 2011

Los premios nacionales (De Costa Rica)


Ante la discusión que se ha armado en los medios artísticos sobre este asunto de la reforma a las leyes de Premios Nacionales , consideramos que lo importante es estimular la creación artística, no solo como elemento de formación de identidad nacional, sino como aporte de nuestra sociedad a la cultura universal. Por ello, proponemos:

Un sólo premio para cada manifestación artística : artes plásticas, artes escénicas, dramaturgia*, literatura, música, cine...(sin dotación económica), cada dos años.
El premio "gordo" en efectivo para el Magón como propone José Mairena (cada año).(http://lahuelladelojo.blogspot.com/)

Los recursos ahorrados deberían destinarse a becas de estudio para " jóvenes artistas promesa" o a la publicación y difusión de sus obras.

*El de dramaturgia lo separamos de literatura en general, por ser un género muy particular que urge estimular y desarrollar como vía para el crecimiento de nuestro teatro y de nuestro cine que tanto falla en ese aspecto.

lunes, 7 de marzo de 2011

Para que la patria no sea el silencio


Para que la patria no sea el silencio.
Memorias de Alberto Lorenzo Brenes.
Una historia íntima de la Revolución del 48

de Mauricio Vargas Ortega

El día 3 de marzo en el Instituto de Cultura de México se presentó oficialmente el libro "Para que la patria no sea el silencio", de la editorial EUNED

Este libro reúne las memorias de Alberto Lorenzo Brenes, quien luchó junto a José Figueres Ferrer en la revolución del 48, pero de quien luego se separó ideológicamente. Para narrar esta "historia íntima", Lorenzo Brenes ha recurrido al poeta Mauricio Vargas Ortega, quien incursiona por primera vez en la narrativa.

Los invitamos a leerlo, pues nos narra desde una perspectiva personal, uno de los sucesos más importantes de nuestro pasado reciente, que cambió el rumbo político y la historia de nuestro país.

miércoles, 2 de marzo de 2011

De superlativos y otras zarandajas


Hace algunos decenios, asistimos al nacimiento de unas tiendas grandes donde se vendían productos de diferentes empresas y que se bautizaron como supermercados. Aunque el prefijo super- puede significar, según la RAE, encima de (superponer), preeminencia o excelencia (superdotado), en grado sumo (superlimpio) o exceso (superproducción), los supermercados no nacieron como unos mercados situados en el piso de arriba de los otros, ni preeminentes, ni más grandes: empezaron como tiendas grandes, luego de superficies considerables, que hoy conviven con los microsupermercados de los barrios populares,( en Costa Rica, "Mini súper")*

Luego vinieron los hipermercados, unos supermercados a lo bestia, ubicados fuera de los núcleos urbanos. En ambos casos, ha triunfado el acortamiento, que se ha lexicalizado con su tilde ortográfica y su plural a la inglesa: súper, súpers; híper, hípers; aunque la RAE considera que el plural debería ser invariable: los súper y los híper.

A estos prefijos la gramática los considera “de grado extremo” y los marca como equivalentes a los sufijos -ísimo, -érrimo. Así, modernísimo es como supermoderno aunque no lo parezca. Los prefijos ultra- y mega- también pertenecen a esta familia de grados extremos. El primero significa más allá (los clásicos ultramarinos) y también da la idea de exceso (ultrafino). Pero la publicidad, siempre superlativa, ya publicita los jabones ultracremosos. Se ve que con súper, híper y mega resultaban demasiado secos. El siguiente paso será usar el supercalifragilisticoexpialidoso y publicitar el jabón superhipermegaultracremoso.

El segundo prefijo, mega-, ha alumbrado otro tipo de establecimientos: las megatiendas, centradas en un sector de productos con una amplia oferta de marcas. (Aún no existen las ultratiendas: quizá las conoceremos en la ultratumba.) Asimismo, mega ha cobrado notoriedad por haber sido el prefijo de moda para referirse a la capacidad de los discos duros de ordenadores (computadoras)* y de otros ingenios electrónicos de nombres impronunciables. Sin embargo, por muy megamoderno que sea el prefijo de los megabytes (un millón de bytes), lo cierto es que tiene los días contados. Ahora lo que se lleva ya no son ni siquiera los gigabytes (millardos), sino los terabytes, un billón de bytes. Esas unidades de información compuestas de ocho bits han llegado ya a los doce ceros. Luego vendrán los petabytes, con quince ceros, y los exabytes, los trillones, con nada menos que dieciocho ceros, cifra que, no lo duden, quedará extramona.(extradivina)*

Por Magí Camps

*No pertenecen al artículo original. Fueron agregados por La Plaga.


Datos estadísticos de febrero 2011.


LA PLAGA: (Febrero 2011)


Artículos más leídos:


1-Diccionario de anglicismos comunes…


2-Recurso contra el Himno Nacional.


3-"Olé nuestra eñe"


Países que más nos visitaron:


1-Costa Rica


2-España


3-México

martes, 1 de marzo de 2011

Tertulia virtual entre Sergio Román y Jouet Rustique



Para ‘LA PLAGA’, CR

Sergio Román (sr) comenta (el 22. II. 2011) el mensaje de Jouet Rustique (JR / del 12. II. 2011)

JR: ¡Olé, don Sergio! Me alegra y me honra que mi modesta contribución haya suscitado reflexiones tan detalladas y tan profundizadas de su parte.

- (sr) Con mucho gusto pienso continuar esta tertulia virtual.

JR: Con las pistas que abre, habría como para escribir la mitad de un libro...

- (sr) Yo sólo quiero decir lo que pienso acerca de las novedades que está sembrando la academia de Madrid (subrayo, Madrid, pues ‘donde manda capitán, no manda marinero’ reza el refrán castizo), novedades que al legislar sobre asuntos que no ofrecían ninguna duda (la ‘ch’ por ejemplo), han empezado a crear confusión. A este respecto, vuelvo a recordar la anécdota de mi nieto que está aprendiendo a leer y cada vez que se encuentra con la ‘ch’ le aplica otro sonido pues, sencillamente, ya no le enseñan: a, b, c, ch, d, etc, sino: a, b, c, d, etc. / Si no llegamos al libro, por lo menos intentaremos llegar al folleto.

JR: Para continuar con esta tertulia, le pondré algunos cabos sueltos, a vuela pluma, como se estila en las bitácoras (que no “blogs”).

- (sr) Gracias. De fragmentos surge el conjunto.

JR: Claro que estamos de acuerdo en nuestra común empresa quijotesca: amar al castellano y conservar su pureza.

- (sr) De acuerdo. A ‘pureza’ le añado ‘singularidades’ porque, parece, que el afán globalizador de los mercados se dirige también a uniformar las lenguas, suprimiendo precisamente esas ‘singularidades (en el castellano, la ‘ch’, las tildes, etc.) que las distinguen… ¡aún!

JR: Y lo primero, para ambientar la charla, diré que, para mí, el castellano se pierde en la propia España: ¡acabo de escuchar en la tele nacional, en boca de una reportera “andaron” (de ‘andar’)!
Y voy a relacionar esto con lo que dice aquí:
“Entre paréntesis, insisto en la urgencia de tensar hasta reventar el cordón umbilical con Castilla de cuya grandeza sólo queda hoy su patética sumisión a la europeización que representa Bruselas, lo cual implica el tiro de gracia a la relación profunda con nuestros países.” Se me ocurre que América Latina inició su proceso de independencia precisamente cuando Napoleón invadió la Península; de ahí a pensar que, ahora que Europa invade España...

- (sr) No me expliqué bien. No se trata de la invasión de Europa a España. Usé una figura retórica inadecuada que desvió la atención del foco principal. Lo que yo quiero subrayar es la necesidad de nuestra independencia cultural de Madrid, lid que don Andrés Bello declaró, en 1847 (diecisiete años después de la muerte de Bolívar) cuando publicó su (nuestra) Gramática libre de la férula de la academia peninsular. Llevamos 163 años de atraso en asumirla.

JR: Volvamos a las Autonomías españolas, a partir de su afirmación: “Al margen, vale la pena enfatizar lo envidiable que es la valentía con la que los catalanes, gallegos y vascos defienden la independencia de sus territorios idiomáticos.” Yo así lo creía al principio, sinceramente: soñaba con un mosaico de “Regiones” europeas, cada una con su idiosincrasia cultural, con la riqueza de unas diferencias complementarias, etc. Pero, desgraciadamente lo que veo es una deriva etnicista, xenófoba, tribal (ya volveré sobre este concepto). Y añade: “En cambio, Madrid, arrodillada por las autonomías, charla y charla por la televisión monárquica...” Totalmente de acuerdo: arrodillada, “bajándose los pantalones”, incluso, para decirlo en castellano de Castilla...

- (sr) Coincido con su sueño. / Cuando hablo de la valentía de los catalanes, gallegos y vascos para defender sus respectivas lenguas, me refiero asimismo a la cobardía de los castellanos para emprender una tarea similar. Usted emplea una expresión contundente para graficar tal cobardía pues retrata a los castellanos ‘bajándose los pantalones…’ Y, ¿quién representa a los castellanos sino la bendita academia de Madrid?

JR: “Tribal”. Por esta palabra entiendo lo que dije arriba: repliegue, xenofobia, arrogancia étnica, insolidaridad, odio, etc., que ahora se vuelven recíprocos y violentos.
Y es eso lo que me da miedo: “el nacionalismo es la guerra” decía el presidente Mitterrand.

- (sr) De acuerdo con denunciar el peligro señalado por usted.

JR: ¿Era ése el sueño de Bolívar?

- (sr) Pienso que era el sueño de Bello. Bolívar es el libertador político. Bello, es el libertador cultural hoy, casi olvidado, porque seguimos dependiendo de ese Madrid que bajo la presión de catalanes, gallegos y vascos, y hasta de los ingleses de Gibraltar, da la impresión de haber extraviado la brújula de nuestro idioma. (¿Madrid está penetrada o desea ser penetrada? ¿Se pronuncia: ‘Alántico o Atlántico? Etc.) Aquí calza repetir la ‘perla’ que usted acaba de escuchar temblando en los labios de una reportera de la tele nacional de España: ‘andaron’, en lugar de ‘anduvieron’.

JR: Muy caluroso recuerdo, no de París, sino de un pueblo de “Occitania”, región del sur, en la que nací y me crié, en un medio cultural donde perduraba la diglosia francés/occitano, que son mis dos lenguas maternas.

- Gracias por mencionar sus dos lenguas maternas. Hasta este momento, sólo había registrado esa posibilidad en términos de dicotomía (y no de orquestación). / Saludos. Le escribo desde este San José de Costa Rica, aún sin lluvia…

12 de febrero de 2011 10:47

22 de febrero de 2011 3:13Descripción: http://www.blogger.com/img/icon_delete13.gif

lunes, 28 de febrero de 2011

PALABRAS Y DICCIONARIOS, UNA ALIANZA ENTRAÑABLE

Si como escribió María Elena Walsh en Fantasmas en el parque, la tribu de lectores de literatura es cada vez más exigua (suponemos que entendía por lectores a aquellos que no sólo leen, sino que entienden lo que leen y que, por eso, eligen cuidadosamente lo que leen), los lectores de diccionarios y enciclopedias deben de ser igualmente exiguos.

Los que los consultan a diario (¡qué digo «a diario»: a todas horas!) no se dan cuenta de que consultar las obras «de consulta» no es una costumbre que «suele tener la gente». Sin embargo, hoy, gracias a la virtualidad de la que todos dependemos cada vez más, es muy sencillo.

Por ejemplo, existe, como ya se comentó en esta columna, la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA), una institución cuyo principal objetivo es «impulsar el buen uso del idioma español en los medios de comunicación, cuya influencia en el desarrollo de nuestra lengua es cada vez mayor». Su dirección en la Web es www.fundeu.es y en Twitter se la puede consultar invocando @Fundeu.

Es muy interesante ver ciertas consultas que se le hacen. Para un argentino, «esquilmar» es un verbo transitivo que sólo puede significar «menoscabar, agotar una fuente de riqueza sacando de ella mayor provecho que el debido». Esta es la respuesta de Fundéu a la duda de un lector español: «Esquilmar no significa «conseguir algo ilegítimamente». El verbo esquilmar significa «menoscabar o agotar una fuente de riqueza sacando de ella más provecho que el debido». Son incorrectas, por tanto, las frases: «La Policía Nacional y la Guardia Civil han recuperado miles de piezas arqueológicas esquilmadas»; «Localizados cinco furtivos que habían esquilmado 70 kilos de percebes», ya que se esquilma el patrimonio arqueológico, pero las piezas se consiguen, se extraen, se exhuman, y se esquilma el banco de percebes, pero los kilos de estos crustáceos se extraen, se cogen, se mariscan, se arrancan... En los ejemplos citados debería haberse escrito, por ejemplo: «La Policía Nacional y la Guardia Civil han recuperado miles de piezas ilegalmente obtenidas»; «Localizados cinco furtivos que habían extraído ilegalmente 70 kilos de percebes».

Esta institución también ha creado en Twitter un lema gracioso y útil a la vez: «El diccionario es tu amigo» (y lo distingue así: Edeta), que utiliza cada vez que una consulta lo amerita. Es decir, cada vez que el consultante ha demostrado ser tan perezoso que no quiere molestarse en buscar él mismo la palabra, cuando, evidentemente, está usando una PC o una "notebook" y podría hacerlo perfectamente. (El Diccionario de la lengua española está en línea, también.)

Por supuesto, la mentora involuntaria de esta columna de hoy, María Elena Walsh, era una defensora acérrima del uso del diccionario. En una entrevista que le hizo el periodista Ezequiel Martínez, contaba que una vez había hecho un viaje en taxi, y el chofer le había dicho: «¡Mire qué suerte que la llevo, porque hace veinte años que le quiero hacer una pregunta! ¿Qué quiere decir "malaquita"?». Y concluía María Elena: «En cualquier diccionario lo podía encontrar, pero veinte años le llevó sacarse la duda. ¡Pobre hombre! Es muy triste la vida sin diccionarios».

(A propósito, por si alguien no recuerda qué significa «mentora», aquí está la definición del diccionario: «mentor, ra . (Del gr. Méntor, personaje de la Odisea , consejero de Telémaco). 1. m. y f. Consejero o guía. 2. m. y f. Maestro, padrino. Fue su mentor político . 3 . m. ayo».)

Y «malaquita» es un «mineral de carbonato de cobre, de color verde, susceptible de pulimento, que suele emplearse para chapear objetos de ornamento». Pero esta palabra, cuando también la usa Rubén Darío, cobra todo su esplendor, como en el poema A Margarita Debayle: «Éste era un rey que tenía / un palacio de diamantes, / una tienda hecha de día / y un rebaño de elefantes, / un kiosko de malaquita, / un gran manto de tisú, / y una gentil princesita, / tan bonita, / Margarita, / tan bonita, como tú».

Graciela Melgarejo


Tomado de :http://www.fundeu.es/

viernes, 25 de febrero de 2011

¿Qué es eso de "sticker"? Marchamo, etiqueta, calcomanía.


Imagen del marchamo de revisión técnica vehicular.







Al aprobar la revisión técnica en alguna de las estaciones de la empresa española que realiza una actividad muy lucrativa (que debería estar a cargo del MOPT, así como la policía de tránsito hace lo suyo), nos dan una etiqueta engomada en la que consta la fecha de realización de la misma.

Para ese comprobante que debemos adherir al parabrisas de nuestro automóvil, camión, camioneta,etc., existen en español dos viejas palabras : "marchamo", "etiqueta" ( e incluso puede usarse "calcomanía".)

Pues ocurre que los reporteros de los telediarios y de algunas radioemisoras utilizan el anglicismo "sticker". ¿Pedantería? ¿Ignorancia? ¿Analfabetismo?.

Recientemente escuchamos a uno de ellos cuando denunciaba un supuesto acto de corrupción realizado por un médico, trabajador de la dirección general de tránsito, al circular sin placas de matrícula, preguntarle al susodicho doctor: ¿Dónde está el "sticker" de revisión técnica?

Insistiremos hasta el cansancio : los medios de comunicación deben educar, no maleducar y mucho menos corromper el segundo idioma materno más hablado en el mundo después del chino mandarín.