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Quienes hacemos La Plaga, somos tres educadores costarricenses que también hemos tenido alguna formación artística. Los tres somos defensores del idioma materno, aunque desde distintas posiciones. Uno es terriblemente dogmático, otro pragmático y el tercero, Roncahuita, que es el que firma, prefiere ocuparse de Cinearte, aunque hace sus contribuciones a La Plaga.


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viernes, 7 de enero de 2011

Supresión de tildes en la ortografía 2010, provoca polémica.

Fuente:http://www.fundeu.es

29/12/2010

Debido a las dudas de algunas personas en cuanto a lo explicado sobre las tildes en la nueva Ortografía, se explican a continuación algunos criterios en los que nos basamos quienes colaboramos en dicha obra. Se detallan solamente los cuatro casos que más polémica han suscitado.

A. La conjunción o no se tilda en ningún caso.

Ténganse en cuenta los siguientes casos:

1. 1 o 2

2. n o s

3. + o -

4. 1 O

5. 10 O

6. 10 O o 20 H

En el ejemplo 1 la conjunción está separada de los números que coordina y su tamaño es diferente; por tanto, no puede confundirse con el cero (O).

En el ejemplo 2 deben emplearse otros recursos con función diacrítica, como la cursiva: n o s, o las comillas: «n» o «s». Lo mismo se puede hacer en el ejemplo 3: + o -, «+» o «-».

Por ese afán de encontrar confusiones, desde hace un tiempo se ha extendido el uso de la tilde a casos como peras ó manzanas, libros ó discos, etc., lo cual no se ha explicado nunca en los manuales de ortografía.

En los ejemplos 4, 5 y 6 se emplea el símbolo del oxígeno: O. Se podría aducir que puede confundirse con el cero (0), pero no por eso se va a tildar ese símbolo. Los símbolos de los elementos químicos son invariables y se separan con un espacio de la cifra que los precede. Nótese que los espacios, la forma y el tamaño establecen la diferencia:

• 1 O = un oxígeno

• 10 O = diez oxígenos

• 10 O o 20 H = diez oxígenos o veinte hidrógenos

También se puede argumentar que a veces se confunden el cero y la conjunción o cuando aparecen juntos números y letras, como en algunos códigos: 12301oqO. Efectivamente, puede darse esa confusión, pero no corresponde a la ortografía dar solución a esos casos.

Por último, conviene recordar que, según el tipo de letra empleado o en textos manuscritos, pueden confundirse la ele minúscula (l), la i mayúscula (I) y el número uno (1), o incluso se pueden confundir con el símbolo l (litro[s]), pero esto también tiene solución.

B. Se recomienda no tildar el adverbio solo en ningún caso.

Desde 1959 se permite no tildar el adverbio solo, excepto que se produzca ambigüedad. En la nueva Ortografía se recomienda no tildarlo nunca.

Los casos de ambigüedad con solo se pueden evitar como cualquier otro de los tantos que pueden presentarse en la lengua. La ambigüedad está relacionada con el contexto, el orden de las palabras o la puntuación, pero no con la tilde, que solo marca la vocal perteneciente a la sílaba tónica de una palabra. Además, hay sinónimos que pueden sustituir a ese adverbio: solamente y únicamente.

Si se escribe la oración Juan siempre fue triste, algunas personas pueden considerarla ambigua porque el verbo fue puede corresponder al pretérito perfecto simple de ir o al de ser, pero esto no quiere decir que sea necesario tildar alguno para diferenciarlo del otro. Esa oración aparecerá en un contexto determinado que eliminará la ambigüedad.

Un caso como Solo Juan se sentía mejor tiene una interpretación: Solamente Juan se sentía mejor. Si se pretende decir que Juan, estando solo, se sentía mejor, debe escribirse una coma después de Solo: Solo, Juan se sentía mejor. Si estuviera intercalado, el adjetivo estaría encerrado entre comas: Juan, solo, se sentía mejor. Si empleamos un gerundio, se requiere la misma puntuación: Estando solo, Juan se sentía mejor; Juan, estando solo, se sentía mejor.

Otros casos, como Solo tomo café solo, se pueden resolver de la misma forma. En los siguientes ejemplos se incluyen los sentidos equivalentes al lado derecho:

• Solo tomo café solo = Solamente tomo café solo

• Solo, tomo café solo = Estando solo, tomo café solo

• Solo, tomo café solamente = Estando solo, tomo café solamente

También existe otra posibilidad para el primer ejemplo: Solo tomo café solo = Solamente cuando estoy solo tomo café, cuya ambigüedad no se resuelve tildando el adverbio (Sólo tomo café solo) ni sustituyéndolo por solamente, ya que se produce porque el adjetivo solo puede referirse al sujeto (yo) o al sustantivo café. Compárese con Solo tomo café endulzado y Solo tomo café sentado, en cuyos casos no hay ambigüedad.

Lo que ocurre en el ejemplo anterior es que los adverbios de foco (como solo, solamente o únicamente) pueden incidir a distancia sobre otras palabras: en Solamente tomo café solo el adverbio puede incidir sobre el adjetivo y la oración equivale a Solamente solo tomo café. Esto mismo se puede pensar si se emplea solo al inicio de la oración: Solo tomo café solo.

Como puede verse, la tilde tampoco es una solución para todos los casos, como algunos creen. El problema principal de los ejemplos propuestos es la redacción, que implica puntuar adecuadamente y también escoger las palabras y ordenarlas de manera conveniente. Aun así, de nuevo, hay que insistir en que es fundamental el contexto (lingüístico o extralingüístico). Si estoy en una cafetería y le digo a alguien Solo tomo café solo, se entenderá lo que quiero decir a pesar de la repetición nada recomendable de la palabra solo.

C. Se recomienda no tildar los demostrativos en ningún caso.

También desde 1959 se permite no tildar los demostrativos este, ese, aquel, con sus femeninos y plurales, excepto que se produzca ambigüedad. En la nueva Ortografía se recomienda no tildarlos nunca.

Si los casos ambiguos con solo tienen solución, igualmente la tienen los poquísimos casos que pueden presentarse con los demostrativos mencionados. De nuevo, la tilde no se justifica porque, si preceden o no a un sustantivo, los demostrativos (adjetivos o pronombres) se pronuncian siempre igual: la sílaba tónica es la misma en cada caso (siempre este tiene tónica la primera sílaba, y aquella siempre tiene tónica la segunda sílaba, por ejemplo).

Los casos que a veces se mencionan tienen problemas de redacción o de orden sintáctico, como Cuando estos regalos compran, aquellos libros leen. En este ejemplo, según se creía y todavía creen algunos, es necesaria la tilde para deshacer la ambigüedad: Cuando éstos regalos compran, aquéllos libros leen. El ejemplo, entonces, equivale a Cuando estos compran regalos, aquellos leen libros, que no es ambigua.

Como se puede ver, la solución está en cambiar el orden de las palabras. Si fuera necesaria la tilde para desambiguar el ejemplo anterior, también la necesitaríamos en estos otros y no se ha usado:

• Cuando unos regalos compran, otros libros leen

• Cuando algunos regalos compran, otros libros leen

• Cuando muchos regalos compran, pocos libros leen

Todos esos ejemplos tienen las siguientes equivalencias:

• Cuando unos compran regalos, otros leen libros / Cuando compran unos regalos, leen otros libros

• Cuando algunos compran regalos, otros leen libros / Cuando compran algunos regalos, leen otros libros

• Cuando muchos compran regalos, pocos leen libros / Cuando compran muchos regalos, leen pocos libros

Por otra parte, según las teorías gramaticales actuales, no es necesario diferenciar entre adjetivos demostrativos y pronombres demostrativos, sino que basta con llamarlos determinantes demostrativos. A veces aparecerá expreso un sustantivo y a veces no: este libro, este _. Si se adopta esta teoría, ni siquiera se justifica la oposición adjetivo/pronombre, que se ha empleado para tildar estas palabras.

D. Se elimina la tilde de palabras como guion, ion, etc.

La secuencia de vocal abierta y vocal cerrada átona forma diptongo desde el punto de vista ortográfico, al igual que la secuencia de dos vocales cerradas distintas, lo cual no indica que todos los hablantes siempre pronuncian esas secuencias en una sola sílaba; igualmente, la secuencia de dos vocales abiertas forma hiato ortográfico, pero no todos los hablantes la pronunciarán siempre en dos sílabas. Lo mismo ocurre con los triptongos.

Ortográficamente, los diptongos, los hiatos y los triptongos son convenciones, que sirven para establecer normas y uniformar la acentuación. Esto nos guía para saber cuándo se tildan o no las palabras. Precisamente por esta razón consideramos que la combinación ui forma diptongo ortográfico: cui-da-do, cui-dar, flui-do, fluir, hui-da, huir, in-clui-do, in-fluir, rui-do, etc., aunque no todos los hablantes la pronuncien en una sola sílaba. Algunos dirán in-clu-i-do (dividido en cuatro sílabas) y otros dirán in-clui-do (dividido en tres sílabas), pero todos escribimos incluido y no incluído. También consideramos que hay hiatos ortográficos en a-cor-de-ón o le-ón, aunque muchas personas los pronuncien como diptongos: a-cor-deón, león.

Como ya se explicó, nuestra ortografía dispone de dos normas generales: vocal abierta y vocal cerrada átona (o viceversa) forman diptongo ortográfico: ca-mión, cie-lo, lai-co, pei-ne, pien-so, etc.; y dos vocales cerradas distintas también forman diptongo: ciu-dad, cui-dar, etc.

Si se aplican esas convenciones, palabras como fio, guion o ion son monosílabas, ya que aparece una vocal abierta (o) y una vocal cerrada átona (i). Lógicamente, algunas personas pronunciarán un diptongo y otras pronunciarán un hiato en cada caso, pero todos escribiremos fio, guion, ion. También pasa lo mismo con león: independientemente de que se pronuncie en una sílaba o en dos, se escribirá león por la convención de que dos vocales abiertas forman hiato ortográfico.

La tilde no indica división silábica, sino tonicidad, y, en todos esos casos, el acento prosódico recae siempre en la vocal abierta del diptongo o, cuando aparecen dos vocales cerradas distintas, recae siempre o mayoritariamente en la segunda de ellas; es decir, en la palabra guion, el acento recae en la vocal o, independientemente de que unos la pronuncien en una sílaba o en dos. Lo mismo ocurre en incluido: aunque existen las pronunciaciones in-clu-i-do e in-clui-do, el acento recae en la segunda i.

Por tanto, cuando las personas aprendan español, pronunciarán o silabearán las palabras como las oigan: gui-on o guion, in-clu-i-do o in-clui-do, etc., pero las escribirán siempre igual: guion, incluido, etc. Se deja claro, en consecuencia, que a nadie se le está pidiendo silabear de otra forma.

Esta aplicación de las normas generales también evita que haya una serie de excepciones bastante larga: cié, ció, crié, crió, fié, fió, fluí, fluís, frió, fruí, fruís, guié, guió, guión, huí, huís, ión, lié, lió, muón, pié, pió, pión, prión, pué, puó, rió, ruán, Ruán, rué, ruó, Sión, trié, trió, truhán. También hay que sumar las formas del voseo: criá, fiá, guiá, etc.; criás, fiás, guiás, etc.; criés, fiés, guiés, etc.

Si se considera, por convención ortográfica, que forman diptongo tanto la secuencia de vocal abierta y vocal cerrada átona (o viceversa) como la secuencia de dos vocales cerradas distintas, todas las palabras mencionadas en el párrafo anterior serían monosílabas; además, el acento siempre recae en la vocal abierta o, si ambas vocales son cerradas, recae en la segunda de ellas, por lo cual la tilde es innecesaria: cie, cio, crie, crio, fie, fio, flui, fluis, frio, frui, fruis, guie, guio, guion, hui, huis, ion, lie, lio, muon, pie, pio, pion, prion, pue, puo, rio, ruan, Ruan, rue, ruo, Sion, trie, trio, truhan. Las formas del voseo pasan a escribirse cria, fia, guia, etc.; crias, fias, guias, etc.; cries, fies, guies, etc.

No pueden confundirse, por ejemplo, pie (forma verbal) y pie (sustantivo) porque aparecerán en contextos muy distintos, ni tampoco podrán confundirse hui (forma verbal) y huy (interjección que también puede escribirse uy) porque, además de aparecer en contextos diferentes, también tienen grafías y acentos distintos.

Lo mismo vale para los triptongos. Por convención ortográfica, se considera que los triptongos están formados por la secuencia de vocal abierta precedida y seguida por vocal cerrada átona: confiáis, desviéis, miau, etc. Si se aplica esa norma general, las palabras criáis, fiáis, fiéis, guiáis, liéis, piáis, etc., se consideran monosílabas, y la tilde sobra porque, en estos casos, siempre el acento recae en la vocal abierta, lo cual es independiente de que las personas pronuncien esas secuencian en una sílaba o en dos: criais, fiais, fieis, guiais, liéis, piais, etc.

En conclusión: se aplican las normas generales de acentuación que todos conocemos y se eliminan varias decenas de excepciones. Cada quien seguirá silabeando como siempre lo ha hecho.

Autor

Cristian Fallas Alvarado (Costa Rica)

Diciembre del 2010

1 comentario:

  1. Enhorabuena por esta bitácora o «blog». Yo también divulgo el conocimiento lingüístico a través de dos bitácoras y de alguna que otra manera más, porque estoy seguro de que es de vital importancia que el conocimiento medio aumente sensiblemente, y para ello hay que motivar y enseñar a los menos versados. Cuantos más seamos, antes y más fácilmente conseguiremos tal objetivo.
    Saludos cordiales.

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