¿Quiénes somos?

Quienes hacemos La Plaga, somos tres educadores costarricenses que también hemos tenido alguna formación artística. Los tres somos defensores del idioma materno, aunque desde distintas posiciones. Uno es terriblemente dogmático, otro pragmático y el tercero, Roncahuita, que es el que firma, prefiere ocuparse de Cinearte, aunque hace sus contribuciones a La Plaga.


Tenemos a su disposición tres diccionarios (pulse sobre los enlaces para ir a ellos) :



Cuando hablen o escriban por favor...

" A SHAKESPEARE LO QUE ES DE SHAKESPEARE Y A CERVANTES LO DE CERVANTES."



sábado, 25 de junio de 2011

"Diccionario Gay-lésbico" fue publicado en España.

Un lingüista de la Universidad de Alicante (UA) ha reunido más de 1.500 términos y expresiones relacionadas con los gays, lesbianas y transexuales en el que se convertirá en el diccionario más exhaustivo de España sobre esta temática. El diccionario gay-lésbico: vocabulario general y argot de la homosexualidad incluirá palabras como trucha, oso, tortillera o sarasa. Será publicado entre febrero y marzo de 2008 por la editorial Gredos.
                       
El autor, Félix Rodríguez, es catedrático de Lingüística Inglesa de la UA y también doctor en Lingüística Románica por la Universidad de Alberta (Canadá). En 1996, obtuvo el Premio Nacional de Linguística Inglesa.
En el volumen, indaga en el origen de los términos o expresiones, explica el significado y aporta, en la medida de lo posible, una cita ilustrativa proveniente de revistas especializadas o de libros.
Aparecen las palabras más usadas en este ámbito, como gay, a la que dedica cuatro páginas; o entiendes, comúnmente usada para preguntar si se practica la homosexualidad. También, otras como tortillera, que ocupa dos páginas al incluirse las tres teorías del origen del uso de este vocablo; u oso, traducción del inglés bear para hablar del homosexual con barba, bigote, vello, contrario al clásico perfil femenino. También los más recientes, como "metrosexual" y "metrosexualidad".
Los términos "queer", "bolliscout" y "gayería", referidos al ambiente homosexual, han encontrado su lugar en la lexicografía especializada gracias al Diccionario Gay-lésbico, que ha elaborado el catedrático Félix Rodríguez González, de la Universidad de Alicante.
El Diccionario Gay-lésbico, editado por Gredos, llena un hueco en el idioma español al registrar, mediante más de 1.500 palabras, la terminología y el argot de la homosexualidad, con definiciones y comentarios sobre la frecuencia y la etimología de los vocablos, además de citas que ejemplifican su uso.
Félix Rodríguez González, que lleva más de veinte años estudiando y enseñando los diferentes argots en la Universidad, ha recogido este "lenguaje de vivacidad y alternativa lingüística en un trabajo de gran empaque académico", tal y como lo ha definido hoy el escritor Eduardo Mendicutti durante la presentación.
Este catálogo del vocabulario homosexual incluye términos y expresiones tan sorprendentes como "gaylandia" (país imaginario lleno de felicidad que supondría para algunos gays un barrio tan significado como el de Chueca), "ser del Sevilla y el Betis" (ser bisexual) o "Agencia EFE" (mariquita cotilla que está muy al tanto de los chismes relacionados con el ligoteo de su ambiente).
Para realizar este libro, el catedrático de la Universidad de Alicante ha contado con la colaboración de escritores como Leopoldo Alas, José Infante y el propio Mendicutti; ha visitado bares y lugares de ambiente gay; ha recorrido numerosos foros de internet, y ha realizado un amplio trabajo de investigación histórica.
"Me ha interesado bucear en la historia de las palabras", ha destacado el autor del diccionario. Gracias a esta investigación, Félix Rodríguez elabora en su obra una cuidada historia sobre el origen del término gay, que "se remonta al inglés medieval con el significado de espléndido, hermoso y alegre", y del que también encuentra coincidencias con la palabra "gaudium" (gozo) latina.
El profesor de filología, que centra su trabajo académico en las áreas de lexicología, lexicografía y sociolingüística del inglés y el español, ha tratado de "ser fiel al lenguaje y recoger todos los términos, incluso los negativos", por lo que ha pedido perdón a aquellos que puedan sentirse ofendidos.
El libro cuesta en España unos  25 € , al cambio de hoy $37 (estadounidenses) y puede adquirise por internet en  http://www.casadellibro.com/libro-diccionario-gay-lesbico/2900001246823


Fuentes de información:
http://www.publico.es/agencias/efe/107248/el-primer-diccionario-gay-lesbico-reune-vocablos-como-queer-y-bolliscout
http://www.elpais.com/articulo/gente/tv/Nace/diccionario/gay/elpepugen/20070627elpepuage_4/Tes

martes, 21 de junio de 2011

Publican Diccionario del sexo y el erotismo.

Un catedrático reúne más de 6.200 expresiones en un diccionario del sexo


Más de 6.200 expresiones del castellano actual sobre el sexo, el erotismo y la sexualidad han sido recogidas en un diccionario de 1.150 páginas por el catedrático de la Universidad de Alicante (UA) Félix Rodríguez González.
El Diccionario del sexo y del erotismo es el último libro escrito por este docente, en el que reúne neologismos en la lengua castellana, como follamigo-a, o expresiones como derecho de pernada, entre otras
La obra examina el significado, el origen y la evolución de las palabras y frases más significativas relacionadas con el sexo y el erotismo, así como algunos modismos formados a partir de ellas.
Según fuentes de la UA, el diccionario ofrece la más extensa y actualizada recopilación en torno al sexo, el erotismo y la sexualidad en castellano, tal y como aparecen en los medios de comunicación y en el habla diaria.
Una extensa bibliografía y un vocabulario temático completan esta edición, publicada en Alianza Editorial.
Félix Rodríguez González es catedrático de Filología Inglesa en la UA y doctor en Lingüística Románica por la Universidad de Alberta (Canadá).
Su investigación se centra en las áreas de la lexicología, lexicografía y sociolingüística del inglés y del castellano.
Es autor o editor de una docena de libros, el último de ellos el Diccionario gay-lésbico (2008).
También ha escrito más de ochenta publicaciones, especialmente sobre siglas y anglicismos.
El nuevo trabajo de este catedrático será presentado el próximo martes en la sede del centro universitario en la capital alicantina, en un acto en el que intervendrán el periodista y escritor Eduardo Mendicutti, la vicedecana de la Facultad de Filosofía y Letras de la UA, Mari Àngels Francés, y el propio autor. 

Con autorización de: http://www.fundeu.es/

jueves, 16 de junio de 2011

A efectos de...


a efectos de a los efectos de, no al efecto de ni a efecto de


Para expresar la idea de 'con el objeto o la finalidad de'  lo correcto es decir a efectos de a los efectos de, no las formas en singular al efecto de a efecto de.
Sin embargo, en los medios de comunicación es frecuente encontrar estas expresiones en singular: «Solicitaron que las autoridades adoptasen los recaudos al efecto de cesar el estado de peligro», «Toda persona que se sienta agraviada tiene el derecho de acudir a los tribunales a efecto de buscar que se le repare…».
En los ejemplos anteriores lo adecuado hubiera sido escribir: «Solicitaron que las autoridades adoptasen los recaudos a efectos de cesar el estado de peligro», «Toda persona que se sienta agraviada tiene el derecho de acudir a los tribunales a efectos de buscar que se le repare…».
Fundéu BBVA
www.fundeu.es
(Nota en enviada a La Plaga mediante correo electrónico por la Fundación del español urgente)

miércoles, 8 de junio de 2011

Instalaciones, no facilidades.


El idioma español se pone por delante del inglés.

Instalaciones, no facilidades

Debe evitarse el uso de facilidades con el sentido de instalaciones, prestaciones o servicios.
En ocasiones aparece en los medios la palabra facilidades con el significado de instalacionesprestaciones, infraestructura, dotaciones o servicios: «No adaptó sus facilidades industriales a la directiva de prevención», «Contrató suministros y facilidades de forma directa», «La mejor manera de garantizar las facilidades sociales es…».
Se trata de un uso incorrecto, un calco de la palabra inglesa facilities, que sí tiene esos significados; pero en español facilidades se define como 'condiciones especiales que permiten lograr algo o alcanzar un fin con menor esfuerzo' y no equivale a instalaciones, prestaciones, servicios...
En las frases mencionadas anteriormente debería haberse evitado este calco y haberse escrito, por ejemplo: «No adaptó sus instalaciones industriales a la directiva de prevención», «Contrató suministros y servicios de forma directa», «La mejor manera de garantizar las prestaciones sociales es…».

Correo de:
Fundéu BBVA
www.fundeu.es
La imagen fue agregada por La Plaga.

lunes, 6 de junio de 2011

Entre ser "dinosaurios" y "proxenetas del idioma" elegimos lo primero.

Respuesta de La Plaga a un comentario hecho en el sitio amigo "La huella del ojo" y firmado como "Labrin" (Buscarlo en http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8160116983683415840&postID=2630203788140624760)

Maestra enseña español a un grupo de niños de preescolar
Amigo Labrin:

Su artículo no hace más que confirmar una de nuestras hipótesis: la enseñanza del español anda muy deficiente.
¡Qué mal escribe usted! No puntúa, no usa tildes, ni comas ni diéresis, escribe nombres y apellidos con minúscula, amén de su redacción que no entramos a comentar mejor. Si hubiese sido mi alumno, con ese comentario reprueba la materia.
No leemos a menudo La República y cuando lo hemos hecho, hemos encontrado razones para pensar que no es un buen ejemplo de uso correcto del español. No hemos leído a esa periodista que menciona y a doña Hillary Clinton no le encontramos razón alguna para admirarle y mucho menos para tomarla como ejemplo.
Así que, sus argumentos para fundamentar lo que usted llama "machismo lingüista" (¿?) y nuestra supuesta misoginia son, lamentablemente muy débiles. Más bien insustanciales.

Tampoco leemos muy a menudo a don Jacques Sagot, pero su cita nos remitió a un artículo de este señor llamado "Los costarricenses no saben escribir", con cuyo contenido nos identificamos plenamente. Suponemos que cuando usted le acusa de misógino se refiere a unas declaraciones que él hizo en relación con tres modelos costarricenses radicadas en México y que acabamos de leer. Al respecto no tenemos opinión alguna, porque apenas les hemos oído mencionar y cuando pensamos en costarricenses que se ha autoexiliado en ese país, vienen inevitablemente a nuestra mente las imágenes de Francisco Zúñiga y  Chavela Vargas, dos artistas auténticos, verdadero orgullo nacional. Curiosamente los sicólogos asocian la admiración exclusiva del cuerpo femenino de las modelos, con la misoginia, al reducirles a simples objetos de la sexualidad, anulando así su condición humana integral.

No estamos contra la evolución de nuestra lengua materna, estamos contra su corrupción. No estamos contra el bilingüismo, estamos contra el analfabetismo en dos idiomas: inglés y español.

Su artículo confirma que usted se ubica entre estos últimos y que tiene razón Sagot y también el Ministro de educación: la enseñanza del español y el inglés anda pésima en el sistema educativo y las deficiencias son promovidas y acentuadas por los que usted llama "cibernautas" con una colección de absurdos y adefesios que convierten a nuestra lengua en un idioma para tontos.

Gracias por darnos esta oportunidad. Sepa que entre ser "dinosaurio" y "proxeneta del idioma", elijo lo primero.

Leer artículo de Jacques Sagot: http://www.89decibeles.com/comunidad/foro/27853

sábado, 4 de junio de 2011

@ para el género...¡Horror e ignorancia! La arroba no es un signo lingüístico.

Un grupo de niños.

Transcribimos lo que al respecto dice el 

Diccionario panhispánico de dudas:

 

"Para evitar las engorrosas repeticiones a que da lugar la reciente e innecesaria costumbre de hacer siempre explícita la alusión a los dos sexos (los niños y las niñas, los ciudadanos y ciudadanas, etc.), ha comenzado a usarse en carteles y circulares el símbolo de la arroba (@) como recurso gráfico para integrar en una sola palabra las formas masculina y femenina del sustantivo, ya que este signo parece incluir en su trazo las vocales a y o: *l@s niñ@s. Debe tenerse en cuenta que la arroba no es un signo lingüístico y, por ello, su uso en estos casos es inadmisible desde el punto de vista normativo; a esto se añade la imposibilidad de aplicar esta fórmula integradora en muchos casos sin dar lugar a graves inconsistencias, como ocurre en *Día del niñ@, donde la contracción del solo es válida para el masculino niño."

Vean el problema que han creado las ultrafeministas que nunca entendieron que "niño" en varias de sus acepciones, no define el sexo.


Como dijo don William Venegas, ahora los curas tienen que decir: "En el nombre del padre y la madre, el hijo y la hija y el espíritu santo y la espírita santa"


Fuente de datos:
http://buscon.rae.es/dpdI/


sábado, 28 de mayo de 2011

La poesía es dolor

Publicamos esta entrevista realizada al poeta Roberto Sosa en el 2004, quien lamentablemente falleció hace unos pocos días. Agradecemos al amigo lector que nos la envió.




"Parece que hoy estamos(en Honduras) bajo la línea de la pobreza y hemos accedido a la miseria y algunas veces a algo que se podría denominar submiseria. "


ROBERTO SOSA

(1930, Yoro, Departamento de Yoro, Honduras), tiene una distinguida trayectoria poética. Entre sus poemarios más destacados se incluyen Un mundo para todos dividido (1971), Los pobres (1969), Secreto militar (1984) y El llanto de las cosas (1984). En 1995, la Editorial Universitaria Centroamericana (EDUCA), publicó la antología personal de sus poemas predilectos. Sosa residió en Tegucigalpa en los últimos tiempos, donde tuvo una participación muy activa en la vida literaria y cultural de Honduras. 





En su garaje ha quedado estacionada toda una época. Un retrato del Che Guevara y un Pontiac naranja del 69 facilitan un inevitable viaje al pasado, a esos años cuando su fuerza era la rebeldía y su obsesión el antimilitarismo. 

En su estrecha sala, subiendo a su estudio, en medio de su impresionante biblioteca, en todos los rincones de su casa hay breves tributos que recuerdan a aquellos carismáticos barbudos de hace cuatro décadas.

El mismo es todo un homenaje a ese pedazo trágico de la historia latinoamericana. Una boina a cuadros siempre ha tapado parte de su cabeza y nadie recuerda haberle visto alguna vez sin su barba.

En su privilegiada producción literaria los versos siempre brotaron con sobrada energía, muchos de ellos al mismo ritmo que las atrocidades en las abusivas dictaduras engendradas a la sombra del capitalismo. Se inspiró en la pobreza, en la injusticia y en las desigualdades de un mundo al que se atrevió a mostrar dividido.

A sus 70 años, el poeta Roberto Sosa sigue hablando con vehemencia del dolor de hacer poesía, de su inocultable orgullo por sobrevivir sin lastimar sus “reglas de vida” y de mantener a salvo lo más valioso de un escritor: su conciencia.

Sentados allí, entre su viejo Pontiac y el retrato del Che, empezamos a conversar con él.


—¿De qué vive un poeta en Honduras?

—En mi caso me dedico a actividades sociales y eso es un complemento importante en mi vida literaria, por cuanto se hacen contactos precisamente para sobrevivir. Dicto charlas, doy recitales y de esa manera voy tirando, como dicen los españoles.


—¿Ha cambiado la pobreza?

—No, al contrario. Parece que hoy estamos bajo la línea de la pobreza y hemos accedido a la miseria y algunas veces a algo que se podría denominar submiseria. Hay una degradación social en Honduras bastante ostensible, que no se puede ocultar, y nos abate de una manera verdaderamente furiosa.


—Sus obras más conocidas sin duda han sido aquellas cargadas de denuncia, de crítica, de rebeldía. ¿Cómo se recuerda en sus primeros veinte años de producción literaria, es decir, a partir de la publicación de Caligrama hasta la aparición de Los Pobres y de Un mundo para todos dividido?

—Con Caligrama la dimensión de mi poesía fue tomando forma, abarcó otros límites cuando publiqué Los Pobres, en 1968. Para 1971 publiqué Un mundo para todos dividido y desde entonces he seguido un tanto la línea que empecé en aquel tiempo que es el denunciar sin banderizar. No he pertenecido a ningún partido político, ni nacional ni internacional, y lo he hecho por una conciencia de clase y, también hay que decirlo, por una conciencia de artista, porque tenía y tengo una responsabilidad con mi país, mi sociedad y mi tiempo.


—¿Se considera un revolucionario? ¿Piensa que la literatura ha sido una arma predilecta en las revoluciones, particularmente en las centroamericanas?

—No, la literatura no hace revoluciones y si las hace es precisamente en el campo literario, pero es un coadyuvante de repente hasta remoto dentro de una reestructuración social. Es un reflejo estético de una situación, por cuanto capta los momentos críticos de una sociedad. La corruptela, por ejemplo, la deslealtad, la traición, la sinvergüenzada, la injusticia.


—Hay críticos que han señalado que su obra prácticamente partió en dos la historia de la poesía hondureña, en un antes de Sosa y en un después de Sosa. Que sus versos llegaron a confirmar un aclimatamiento definitivo del vanguardismo. ¿Quiere explicármelo?

—No puedo explicarlo, son opiniones de críticos y profesores de literatura que comparten la responsabilidad de esos juicios de valor.


—¿El Roberto Sosa de hoy, al margen de los cambios físicos por supuesto, es el mismo que tomó la bandera de crítica, de una crítica feroz y directa contra las dictaduras y el militarismo? ¿Ha cambiado su visión, su pensamiento?

—Yo sigo sosteniendo los principios que enarbolé en aquella época. No puedo arrepentirme. Creo que lo estoy haciendo y lo seguiré haciendo a mi modo, no puedo cambiar por cuanto un cambio ético-estético significaría una renuncia a valores que he sostenido a través del tiempo.


—¿Qué piensa de la corrupción? ¿Cree que es el más grave problema que tiene Honduras, o cree que tiene peores?

—La corrupción ha llegado a tener proporciones profesionales. He oído decir incluso que una persona bien vestida, de la “high life”, se inscribe con la profesión de “corrupta” en los hoteles.


—Cuando está creando, ¿a qué público le escribe? ¿Cuál piensa que es su gran público?

—Cuando estoy escribiendo no pienso absolutamente en ningún destinatario. Escribo concentrado en mí mismo y no puedo tampoco pensar en el destino que tiene lo que escribo, por cuanto sería un obstáculo grave en el proceso creativo. Pero sí, mi ambición es escribir para una gran cantidad de lectores. Si la expresión cabe idealizada, es para el pueblo, aunque el pueblo es una abstracción en este país. El pueblo, ese montón de gente que si se traduce la palabra pueblo en Honduras es una realidad espantosa, pero se maneja como concepto abstracto en boca de los demagogos, por ejemplo.
LA CREACIÓN
—¿Doloroso? ¿Por qué?

—Es que la poesía es dolor, la poesía no es una cosa fácil. Es una estructuración compleja, hay que sudar mucho. El 95 por ciento es sudor.


—¿En Honduras hay más poetas, más narradores o más cuentistas?

—Es un país prácticamente poético. Los grandes nombres del país son poetas.


—Con toda su experiencia, ¿qué consejo daría a los jóvenes que pretenden hacer poesía en serio?

—Quién soy yo para dar consejos... pero puedo decir que hay que leer abundantemente, trabajar mucho y no dejarse seducir por el duendecillo de la publicidad. En realidad cada escritor es un caso y cada escritor tiene su propia estructura, su propia cosmovisión, y de ninguna manera uno va a señalar caminos a los otros. Pero en principio hay que ser honestos, con uno mismo y con los demás.


—¿Cuáles son los amores de Roberto Sosa?

—Entre otros la poesía, mi familia, mi país.


Por María Antonia Martínez de Fuentes, crítica literaria.

Tomado de La Prensa literaria, de Nicaragua.